El emplazamiento de Banasa (Denominación actual : Sidi Ali bou Jenoun) ocupa un doble montículo estirado de Norte a Sur en la ribera izquierda del río Sebou, a 17 km en aval de la ciudad de Mechraa bel Ksiri.
El emplazamiento de Banasa y sus alrededores fué probablemente frecuentado desde la época prehistórica y protohistórica (herramientas en silex, cerámica modelada). Algunas ánforas, lámparas con dos picos y joyas en oro prueban la frecuentación del lugar en la época feniciana.
En el siglo V o IV antes de J.C., este lugar fué ocupado por talleres de alfareros, cuya actividad continúa hasta el siglo 1ero anters de J.C. De estas instalaciones artesanales, cuya existencia ha sido reconocida
solamente por sondeos limitados al barrio meridional de la ciudad, resultan los productos en cerámica que llevan la marca de influencias fenicianas, griegas e ibero-púnicas, pero testimonian de una originalidad local innegable.
Las recientes investigaciones emprendidas en Banasa han confirmado la importancia de la producción cerámica y han ampliamente enriquecido el repertorio de cerámicas banasitaines con formas inéditas.
En el año 25 antes de J.C., una colonia romana nombrada Colonia Iulia Valentia Banasa y administrativamente adjunta a la provincia de Bétique (Espana) , se crea en el emplazamiento de la ciudad mauritana.
A principios de reino de Marco Aurelio, Banasa pasa a ser Colonia Aurelia, y permanece como un centro floreciente hasta 285 después de J.C., fecha en la cual la Mauritania Tingitane se encuentra reducida a los territorios situados al norte del río Loukkos. Banasa es abandonada. No obstante, las recientes investigaciones prueban que subsisten huellas de una ocupación posterior.

